lunes, marzo 27, 2017

Acogiendo Reflexiones filosóficas

Hoy tuve un hermoso dialogo de filosofia en modo particular de Fenomenologia. A finales del ochocientos e inicio del novecientos, donde nacen las ciencias empíricas (sicología, sociologia, etc...) ciencias que estudian los procesos de la mente.

Aparece Brentano,  quien analiza la mente como el medio a través del cual el organismo capta de manera activa la realidad que nos rodea, fue profesor de Hursell, quien inicia el estudio de la "conciencia" que es distinta de la "conciencia moral" es la relación entre el Yo Puro (el Se) y la "cosa" que se da ( es decir: "el otro").

La empatia como la capacidad humana de conocer el otro, sentir el uno, proceso de conocer el otro que hace ser consciente que eres "distinto" del "otro".


La Fenomenologia logra recuperar las emociones, que me llevan a sentir, en la fenomenologia se estudio la dimensión intersubjetiva del "yo" y del "otro".

La fenomenologia es la description de la realidad, de los fenómenos, de como el sujeto que tiene una conciencia conoce "el mundo".

"Yo Puro" una conciencia intencional hacia el mundo.


Stein "Yo existente" una mirada pura de que cosa eres. (Profundiza aun mas este tema en el libro "Sicología y ciencia del espíritu")
Hursell en su libro 2 de las Idees se concentra sobre el tema de la intersubjetividad ya que su idea de la fenomenologia es insuficiente  porque cae sola nuevamente en un sujeto del tipo cartesiano y kantiano. Scheler realiza su trabajo en el (Con-sentir, com-pasión)

L'epoche es un parentesis que la fenomenologia propone en el dejar de lado (per-concepciones, prejuicios, per-comprensiones)
"Yo" con los otros "intersubjetividad" describo el dato como se me da. Yo soy un dato, estoy limitado en el conocer al otro.
La empatia me encuentro con un ser psicofisico como yo, en el conocer tal como es este "otro" me reconozco quien soy, un "cuerpo viviente".

Para Stein el "yo puro" (Hursell) no existe

La mirada de Hursell: 
1.   "Recupera el mundo" el Yo "conoscenza"
2.   Liberarsi de la epoche.
3.  Caer en el solipsismo, ver el mundo solo del mio conocimiento. Caer el trascendentalismo como Kant, encarcelado en la subjetividad

A travez la mirada del "otro"me doy cuenta de aquello que el otro vive. Mi "Yo" es un punto de orientación cero. La empatia restituye "al otro" el conocerse "a si mismo".

Para completar la visión que tengo de mi, me puedo conocer por las emociones del otro. Con el otro puedo hacer la experiencia religiosa que me "reconstituye" algo que "yo" no sabía. 

Stein un discurso de los valores, como un mundo de valores, "para ser persona", el ser humano es un portador de valores.
Es el "otro que me hace reconocer un mundo de valores", aquel valor que esta en mi, me hace ver el valor que habita en el otro.
La percepción une el discurso, en el discurso espiritual fenomenológico alemán hay una capacidad que vive de los "Valores" una preciosidad de valores. "El otro es para ti el valor más alto".

Nell’amore apriamo le braccia della nostra anima
per abbracciare l’anima dell’amato».






domingo, marzo 26, 2017

Un viaje de regreso

En estos últimos años el viajar por el cielo es casi una normalidad, lugares tan visitados son los aeropuertos grandes y pequeños, atravesando el océano y mares.

Un viaje entre nubes, altitudes, atravesando los horizontes, que dejan de ser solamente geográficos ya que al llegar a un nuevo destino son ya horizontes atravesados, que dejaron detrás los limites de la mirada y de la distancia.

De cada viaje podría escribir y describir distintos encuentros tanto internos como externos, un viaje entre mis pensamientos del partir, un viaje dentro de mis emociones por lo que deja y por lo que le espera, en ocasiones hay la certeza del encuentro en otras ocasiones la incertidumbre de lo que pueda pasar.

Hoy el recuerdo del ultimo viaje transoceánico regreso a mi mente como una visita, que dejo una reflexión profunda. En la escala de Madrid a Roma, cambie mi vuelo (gentil sugerencia de una azafata, que previamente en el largo viaje de al menos 11 horas, me hablo de su trabajo y me dono esta sugerencia).


Es en el espacio de tiempo llamado "espera", en la puerta de embarque,  en un aeropuerto como el de Barajas, donde es necesario llegar cuanto antes a la puerta que te llevará a tu próximo destino, de otra manera las probabilidades de perder el vuelo y quedarte en Madrid son muy altas.

Es en ese "anticipado tiempo", en ese "previsto tiempo", en ese espacio donde en un simple esperar, me pareció reconocer una joven proveniente de mi país, el reconocerlo fue fácil por una bolsa de un supermercado. Me pareció que con su mirada quería hablarme y ciertamente quería estar segura que se encontraba en el lugar correcto que conectaría su próximo vuelo.

La llamaré Maria José,  a la persona que me compartió parte de su vida y que ayudo a reflexionar aun mas sobre el misterio de la vida. La maravilla y la perdida.

Supe que era la primera vez que venia a europa y que en esta ocasión llevaba consigo el amor de su vida hasta ese momento, me regalo una hermosa historia: real y mágica al mismo tiempo.

En esa historia me hablo de la fragilidad, de los sueños realizados y también de aquellos que no lo fueron, porque un destino tragico lo llevo a su amor a tocar otras inmensidades no conocidas por aquellos que aun vivimos en esta tierra.

En su relato me hablo de la Verdad, pude mirar la luz del Amor, que traspaso lo corporeo, lo palpable y dejo lo trasparente, inmaculado, lo espiritual.

Fueron una pareja que compartieron un poco mas de dos años, un joven que venia de la vieja europa, cansada, traía consigo el peso de su sociedad, sus últimos años los había vivido en la artistica y anaranjada ciudad del arte, antes de dar su paso a la latitud cero, donde esta alma renació.

Maria José me hablo de Joaquin, que ahora lo traía en sus manos, lo cargaba en sus hombros, lo llevaba en su corazón, lo podía mirar en sus ojos.
Un larga y breve historia, que me hablo de amor, del misterio, de lo efímero, de lo eterno, del poseer y del perder para tener...