sábado, mayo 17, 2008

DE << EL LIBRO DE HORAS>> Rainer Maria Rilke,

Vivo mi vida en círculos que se abren
sobre las cosas, anchos.
Tal vez no lograré cerrar el último
pero quiero intentarlo. ------------------------------------------------------------------------

Giro en torno de Dios, antigua torre,
giro miles de años.
Y aún no sé si soy aguila o tormenta
o si soy un gran cántico.

------------------------------------------------------41-----------------------------------------------------------------


Amo las horas de mi ser en sombra
donde se profundizan mis sentidos;
he hallado en ellas, como en viejas cartas,
mi vida cotidiana ya vivida,
su leyenda lejana y superada.

Por ellas sé que tengo espacio para
una segunda vida, ancha y sin tiempo.

Y algunas veces soy igual que el árbol
que, maduro y sonoro, en una tumba
cumple aquel sueño que el muchacho antiguo
(ceñido por sus cálida raíces)
perdió en melancolías y canciones.

---------------------------------------------------------42----------------------------------------------------------------

Tú, oscuridad, de la que yo procedo,
te amo más que la llama
que da frontera al mundo,
porque brilla tan sólo
para dentro de un círculo,
tras el cual no hay un ser que sepa de ella.

Pero la oscuridad lo tiene todo:
rostros y llamas, animales, yo,
tal como lo arrebata:
personas y potencias...

Y puede ser así. una enorme fuerza
se mueve junto a mí.

Creo en las noches.

---------------------------------------------------43---------------------------------------------------------------------


Soy yo, miedoso: ¿Acaso no me escuchas
romper en ti con todos mis sentidos?
Mis sentimientos, que encontraron alas,
giran, blancos, en torno de tu rostro.
¿No ves mi alma qué densa está ante ti
en un traje de calma?
¿No madura mi rezo
de mayo en tu mirada como un arbol?


Si eres el soñador, yo soy tu sueño.
Y si despiertas, yo soy tu deseo
y me hago fuerte, en pleno señorío,
y redondo como un silencio de astros
sobre la ciudad mágica del tiempo.

No es mi vida esta hora tan abrupta
en que me ves entrar con tanta prisa.
Soy un árbol delante de mi fondo,
soy una sola de mis muchas bocas,
y aquella que se cierra más temprano.

Soy el silencio en medio de dos notas
que se acostumbran mal a estar unidas:
porque la nota <<muerte>> quiere alzarse:
Pero tembalndo en su oscuro intervalo
se unen.
Y queda hermosa la canción.

------------------------------------------------------45-----------------------------------------------------------------

¿Qué vas a hacer, Señor, cuando me muera?
Tu cántaró soy yo (¿ y cuando me rompa?).
Tu bebida soy yo (¿ y cuando me vierta?).
Yo soy tu vestidura, soy tu oficio:
conmigo pierdes tu sentido.


Después de mi, no tienes casa donde
te saluden palabras tíbias, íntimas.
De tu cansado pie cae la pantufla
aliviadora, que soy yo.

Tu gran túnica se te queda atrás.
tu mirada, que acojo en mi mejilla
tibia, como una almohada, largo tiempo
caminará en mi busca
y a la puesta de sol se dormirá
en el regazo de piedras extrañas.

¿Qué harás, Señor, entonces? Tengo miedo.

No hay comentarios: