Pero hoy puedo decir GRACIAS, porqué a costa de una fuerza que broto en mi interior, que fue acompañada por un amor recíproco que implicaba donar el dolor y el deseo de mi alma, era como desgarrar algo tan propio tan de mi carne yse me fue donada la libertad... El dolor tuvo sentido. Invadió de paz mi ser. Se me regalo la claridad.
Aún no se si he ganado esta conquista para la vida pero siento que luho cada una de estás batallas que no han sido pocas, pero que me dicen algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario