domingo, abril 01, 2007

La vecina orilla pag, 66


A esta hora ya no hay subte y los colectivos escasean.

Hay taxis, claro, pero yo estoy seco. de modo que regreso caminando a la Pensiòn Hrondelle. Deben ser unas ciento veinte cuadras. O quizà sean trescientas quince. Pero me hace bien. Paso primero por la decepciòn, luego por la bronca y finalmente asumo una relativa calma. Sera que he alcanzado la madurez? ! Jamàs ! Renuncio solemnemente a madurar! como bien dijo Heràclito, la fruta madura es la que està màs cercana de podrirse. Bueno, no sé si fue Heràclito, pero siempre hay que mencionar una fuente prestigiosa. a lo mejor no lo dijo nadie y entonces aprovecho y lo firmo yo. Cuando la alternativa es Madurar o Morir, entonces por supuesto prefiero la Muerte. (M. Benedetti)


No me queda mucho por comentar, me resisto a ser parte de los frutos maduros, los frutos verdes somos aùn frescos y àcidos. No estamos listos para ser comidos...

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